J.Salinas lleva “El Retablo” a Milán: la artesanía peruana conquista la Semana de la Moda

En el corazón de la Semana de la Moda de Milán, la identidad peruana encontró una nueva forma de expresión. El diseñador Jorge Luis Salinas presentó “El Retablo”, su colección Primavera-Verano 2027 para J.Salinas, una propuesta que convirtió la artesanía, la memoria y el trabajo hecho a mano en protagonistas de la pasarela internacional.
El desfile se realizó el 22 de septiembre, durante la edición Primavera-Verano 2027 de Milan Fashion Week, que se desarrolló del 22 al 28 de septiembre en donde J.Salinas apareció en el calendario de la jornada junto a firmas como Prada y Diesel.
Un retablo convertido en moda
La colección parte de una de las expresiones más reconocibles del arte popular andino: el retablo. Para Salinas, este objeto no representa únicamente una pieza artesanal, sino un pequeño universo capaz de reunir personajes, celebraciones, rituales, escenas cotidianas y memoria colectiva.
Esa idea se trasladó a las prendas sin buscar reproducir literalmente el retablo. La propuesta explora, en cambio, cómo una historia puede transformarse en una silueta y cómo la memoria puede convertirse en textura. “El Retablo” establece así un diálogo entre herencia y contemporaneidad.
El resultado se construye a partir de organza, algodón Pima extrafino, alpaca y técnicas artesanales como el crochet. Vestidos cortos, capas, tops, faldas y pantalones aparecen entre transparencias, superposiciones y volúmenes fluidos que permiten que el trabajo manual tenga un papel central en cada look.

El color como lenguaje
Si el retablo tradicional se caracteriza por su capacidad de concentrar múltiples escenas y personajes en un espacio reducido, Salinas lleva esa riqueza visual a una paleta igualmente expresiva.
Amarillo, pistacho, turquesa, azul, celeste, rojo, coral, naranja, lila y violeta aparecen a lo largo de la colección, construyendo una imagen vibrante inspirada en la diversidad cromática de los Andes.
El color no funciona únicamente como elemento decorativo. Junto con las técnicas textiles, contribuye a construir una propuesta que busca presentar la cultura peruana desde una mirada contemporánea, sin desvincularla de las manos y conocimientos que la mantienen vigente.



Más de 30 artesanos detrás de la colección
Uno de los aspectos fundamentales de “El Retablo” se encuentra lejos de la pasarela: en el trabajo de las comunidades artesanales que participaron en su elaboración.
De acuerdo con J.Salinas, más de 30 artesanos de regiones como Ayacucho, Cusco, Junín y Puno participaron en la colección, trabajando técnicas de crochet, tejido y bordado. La firma señala que las piezas son 100 % hechas a mano.
La presencia de las artesanas también llegó a Milán. Cuatro de las mujeres que participaron en la creación de la colección viajaron para acompañar a Salinas durante la presentación y compartir la pasarela junto al diseñador.
Este gesto convierte el desfile en algo más que una presentación de temporada: las personas detrás de cada pieza pasan a formar parte visible de la historia que la colección busca contar.

Crochet, algodón Pima y alpaca
La materialidad es uno de los puntos más importantes de la propuesta. La organza aporta transparencia y estructura; el algodón Pima extrafino introduce ligereza y luminosidad; mientras que la fibra de alpaca conecta la colección con uno de los materiales textiles más representativos del Perú.
El crochet aparece de manera especialmente protagonista. Las prendas y accesorios muestran un trabajo minucioso que contrasta con la ligereza de las transparencias y las siluetas fluidas.
Entre los accesorios destacan bolsos y clutches elaborados completamente mediante crochet, además de calzado de cuero intervenido con aplicaciones de esta misma técnica y detalles florales.

De los Andes a Milán
La llegada de “El Retablo” a Milan Fashion Week marca un nuevo capítulo para J.Salinas y para la presencia de la moda peruana en uno de los principales escenarios internacionales de la industria.
La colección no plantea la tradición como algo estático. Por el contrario, la utiliza como punto de partida para crear una propuesta contemporánea en la que conviven técnicas transmitidas entre generaciones, materiales peruanos, color y nuevas siluetas.
En palabras del propio Salinas, el objetivo es que cada prenda funcione como un puente entre pasado y presente y permita que la riqueza cultural del Perú sea conocida a través del diseño.
Con “El Retablo”, J.Salinas lleva a Milán una historia construida puntada a puntada. Una historia en la que la moda deja de ser solamente el resultado final para convertirse también en un espacio donde las manos, los territorios y la memoria cultural encuentran una nueva forma de ser vistos.