Clásicos animados, diseño de autor: Disney 2026 de Jessica Butrich inspirada en Bambi y Los Aristogatos

La diseñadora peruana Jessica Butrich presentó su colección Disney 2026, una propuesta que reinterpretó dos de los clásicos más emblemáticos del estudio, como Los Aristogatos y Bambi, desde una mirada contemporánea que unió nostalgia, cultura pop y diseño de autor. Esta nueva cápsula confirmó la capacidad de la creadora para transformar referentes de la infancia en piezas de moda con identidad propia, pensadas para una generación que consumía la moda como expresión cultural.

La colección se construyó a partir de dos universos narrativos claramente diferenciados. Por un lado, Los Aristogatos aportó una estética urbana y sofisticada, marcada por el imaginario parisino de la película y por una paleta cromática dominada por rosados, blancos y negros, con acentos vibrantes que remitieron al glamour retro. Bolsos, billeteras y accesorios incorporaron ilustraciones estilizadas de los personajes y estampados gráficos que se integraron a siluetas funcionales, pensadas para el uso cotidiano. Lejos de un enfoque literal, la propuesta dialogó con el espíritu lúdico de la animación sin perder elegancia.



En contraste, la línea inspirada en Bambi, introdujo una narrativa más introspectiva y emocional. Los tonos tierra, beige y verdes suaves evocaron el paisaje natural del bosque y reforzaron una sensación de calma y ternura. Las piezas priorizaron el confort y la sutileza visual, con referencias al personaje integradas de manera delicada en superficies y detalles. Esta parte de la colección se orientó a una estética más contemplativa, donde el diseño funcionó como un vehículo de memoria afectiva y conexión emocional.


Ambas líneas compartieron un mismo eje: la reinterpretación de íconos culturales a través del lenguaje del diseño contemporáneo. En lugar de reproducir escenas o personajes de forma directa, Butrich los tradujo en códigos gráficos y cromáticos que dialogaron con las tendencias actuales, como el auge de la nostalgia, la influencia de la cultura pop y la búsqueda de piezas con identidad narrativa. De este modo, la colección se insertó en un contexto global donde la moda se vinculó cada vez más con el storytelling y la construcción de universos simbólicos.

El valor artesanal continuó siendo uno de los pilares fundamentales de la marca. Cada pieza de la colección Disney 2026 fue elaborada a mano en Perú, reafirmando el compromiso de Butrich con la producción local y con procesos que privilegiaron la calidad sobre la estandarización industrial. Esta dimensión cobró especial relevancia dentro de una colaboración internacional como Disney, ya que posicionó al diseño peruano dentro de un circuito creativo global sin perder su autenticidad.
La propuesta también respondió a un consumidor joven adulto que buscaba algo más que un accesorio decorativo. Para este público, la moda funcionó como una extensión de su identidad cultural, y las referencias cinematográficas se convirtieron en herramientas de expresión personal. La colección logró conectar generaciones al reinterpretar relatos de la infancia desde una óptica madura, donde la fantasía convivió con la funcionalidad y el diseño.
Con Disney 2026, Jessica Butrich consolidó su lugar como una de las diseñadoras peruanas con mayor proyección dentro del campo de las colaboraciones creativas. Su capacidad para equilibrar emoción, estética y oficio artesanal demostró que los clásicos animados podían transformarse en objetos de deseo contemporáneos, capaces de dialogar con la moda actual sin perder su esencia narrativa.

Esta colección no solo celebró el legado visual de Bambi y Los Aristogatos, sino que también planteó una reflexión sobre el poder de la moda como medio para reinterpretar la memoria cultural. En ese cruce entre pasado y presente, Butrich construyó una propuesta donde los íconos animados se convirtieron en diseño de autor y donde la nostalgia adquirió una nueva forma: la de piezas pensadas para ser usadas, vividas y resignificadas en el tiempo.